lunes, 11 de mayo de 2009

Unsent (Parte I)

Esta canción de Alanis me pareció genial desde que la escuché, asi que bien copiona yo, haré lo mismo que ella pero en versión un poquito más extensa (como ven, tendrá Parte II). Porque es divertido recordar, y además de repente haciendo esta mini antología pueda encontrar el común denominador a mis relaciones... aunque lo dudo muchísimo :P



Querido D: La verdad no recuerdo cómo así me empezaste a gustar. Supongo que una niña de 9 años asocia amor con compañerismo. Porque eso es lo que recuerdo: eras divertido y eras uno de los pocos “hombres” con los que podía conversar. Caminamos juntos unas 3 vueltas al patio hasta que me preguntaste si quería ser tu novia. Y yo no sabía bien qué iba a implicar eso, solo tenía algo bien claro: nada de besos, eso para cuando sea mucho MUCHO más grande. Recuerdo que al sonar la campana de salida, venías siempre y me ayudabas a guardar los cuadernos y libros en la mochila. Ahora eres felizmente gay y que quede claro que nunca me sentí responsable de eso.


Querido L: Todas morían por ti. Eras el chico nuevo del salón, les llevabas a todo el resto unas 3 cabezas de diferencia en estatura, y tenías una lindísima sonrisa. Definitivamente la pubertad te estaba llegando antes que al resto, pero como eras asi de churro, eras igual de… bruto. No hablabas mucho, te jalaban en casi todos los cursos, eras tosco y falto de tino. No entiendo hasta ahora cómo fuimos “enamorados”. Yo solo quería que me plantes un beso (que nunca llego, por cierto).


Querido A: Me hacías matar de risa. Te tardaste casi una hora en “declararte” haciéndome dibujos y signos de indirectas en una hoja de laboratorio de ciencias. Fuiste mi primer beso. Mi primer, extenso y salivoso beso. Remarco esto ya que a raíz de los aproximadamente 40 minutos intercambiando fluidos, me contagiaste de una gripe espantosa. Moría de fiebre en casa y era feliz. Al lado mío parecías mi hijo, nunca me atreví a andar de la mano contigo, y preferíamos sentirnos novios en cualquier sillón, bien sentaditos.


Querido D.L.: Fuiste el chico que me quitó el sueño casi toda mi vida durante secundaria. Fuiste quien me rompió el corazón un poquito por primera vez, y me enseñaste a aparentar ser digna y no mostrar las lágrimas. Luego esperaste sigiloso, mirándome de refilón desde la esquina del salón, y terminaste "cayéndome" (ja!) en el Select de la resi. Te dejé esperando una semana por la respuesta (aparentando ser digna, nuevamente), y te dí el sí en una fiesta mientras tocaban Hole in my soul. Fuiste el primero a quien le sentí los latidos palpitando sobre mi pecho. Fuiste el primero al que soñé demasiadas noches. Fuiste quien me sacaba de cuadro totalmente cada año, cuando te daba la locura de pronto por abrazarme, acariciarme sutilmente o susurrarme al oído. Fuiste mi primer deseo carnal. Fuiste muchísimo. Creo que el estilo de guitarrista old school, de perfil bajo, me resultaba eternamente irresistible. Te veo ahora cargando a tu preciosa hija en la playa, siendo el hombre que creo nunca imaginé, y asi no conversemos mucho (en realidad, siempre fuiste de pocas palabras) sé que me recuerdas y me guardas contigo de la manera en que yo lo hago.

Por ahí guardo un cassette... tú tocabas la guitarra, y cantamos esta canción. No salió tan entonado -ojo, hicimos las dos voces-, pero quedó bastante lindo :)

Querido H: Ay mi querido HDP. El eterno amigo que se volvió el enamorado. El player que encontró al amor de su vida (osea yo) y colgó los chimpunes para ser el novio ejemplar. El que no se cansaba de llenarme de cartas, tarjetas, rosas, peluches, velas, para demostrarme cuánto me quería (y demostrárselos a las demás de paso, siempre escuchaba un: “ohhhh qué lindo!! Hizo eso por ti???”). No voy a negar que fuiste el único que experimentó a la Matilda romántica y soñadora. Claro, y a la Matilda virgen. No voy a negar tampoco que te amé con rabiosa locura, pero como te dije después: te amé como puede amar una chica de 17 años. Amé pensando que el amor lo puede todo, que si tú confiabas en mi, yo confiaría en ti aún más y por todo el resto de mi vida. Lástima que terminé pidiéndote más bien que jamás, en el resto de tu vida, me dirijas la palabra y te olvidaras de mi existencia. Contigo aprendí que habían consecuencias a las que no estaba preparada de enfrentar. Contigo aprendí también que una no puede pecar de ingenua, y que el tiempo cura. O mejor dicho, alivia. Veo ahora que paras encontrando a la mujer de tu vida y futura esposa cerca de 2 a 3 veces por año. Y me causa mucha gracia que ya a estas alturas sigas prometiendo cartas, tarjetas, rosas, peluches y velas a cada una de ellas.

Esta canción se volvió mi himno durante varios meses después de que terminamos. Hasta ahora es una de mis canciones preferidas y una de las clásicas cuando me voy a un karaoke. Aún me sale con bastante sentimiento cuando la canto.

http://www.youtube.com/watch?v=yJfsYBv9dnc

Querido S: ¿Cómo dos mejores amigos, de toda la vida, desde los 6 años, terminan juntándose en una cama? Simple: el aburrimiento y las ganas de defogue hormonal. ¿Cómo, si a pesar de que este encuentro no fue solo uno, sino varios, y casi todos decepcionantes… aún así haya sentido que podíamos volvernos novios? Caray S, has sido uno de los mejores cuerpos que he podido tocar (…mejor me guardo la acotación, mis mujercitas ya saben qué iba a decir, jaja) y el 99% de las veces no logré un orgasmo. ¿Cómo pudimos pensar que realmente podíamos ser algo juntos? ¿Cómo, después de varios años, retomamos la costumbre y volvimos esporádicamente a tener de nuevo este tipo de encuentros? ¿Cómo después de todo eso, me pediste intentarlo de nuevo, intentarlo en serio, y darnos la oportunidad anteriormente frustrada? Solo sé que, a pesar de tus niñerías y nuestra historia tan rara, te quiero como quiero a pocas personas en este mundo. Eres probablemente el único hombre que ha permanecido a mi lado, como amigo y/o como pseudoamante, y que permanecerá conmigo hasta el final de mis días. Serás el Tío S para mis hijos, seguramente te haré padrino de uno de ellos, y aun de viejos seguiré sintiéndome cómoda y protegida cada vez que me abrazas.

Después de que me dijiste que mejor sigamos como amigos, vi esta película y esta escena en especial me hizo moquear horripilantemente. Pensé que tendría que hacer lo mismo cuando te cases.

http://www.youtube.com/watch?v=BUSd5ldRI1U

(To be continued)

1 comentario:

  1. Cada quien tiene su unset, no? qué bueno q hayas publicado el tuyo, en verdad está lindo.Becho, mi estimada, y me muero por verlas a toditas!

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