Ya. Mmm. Creo que la práctica de escribir(nos) es casi casi tan importante como cuidar de no perdernos de vista, de juntarnos, de conversar de verdad. Si algo nos ha caracterizado a lo largo de estos años, es que nos encanta el drama, el chamullo/barullo que armamos juntas, problematizar todo, verbalizar un rehuevo, y así.
Y no, no aceptaré que por el paso de los años, de nuestras vidas ajetreadas, de nuestras responsabilidades en casa, nos alejemos de este buen hábito. Motivo por el cual procedo a prenderme un pucho, hacerme un ochacito (Ochá = té en japonés. Osea, tecito pa los entendidos), desabrocharme el sostén (que está que jode hace rato, tipo todo el día), y sentarme aqui, frente a uds.
Nuestra comunicación ha cambiado, como así lo demandan las nuevas tecnologías. Pasamos de los correos enviados a medias paradas en los cubículos esos horrendos de la universidad, a los mensajitos whatsapperos. Cosa que también tiene su encanto ojo, ya que las tengo conmigo más cerca y sé que su respuesta será más pronta. Pero, ineludiblemente, estas nuevas formas de comunicación hacen que nuestros mensajes sean más crípticos, menos elaborados, menos pensados. Y díganme exagerada, alucinada, pero para mí este espacio de comunicación, sea el blog o los largos correos que solíamos compartirnos antes, tienen una cadencia especial, tan bonita y reflexiva, que me ayuda (sí, egoísta me pongo :P) a revitalizarme y a comprenderme. Sé que uds. gustan de esto también, y que las llena como a mí.
No dejemos que muera el amor! Porque uds. y yo tenemos una relación y debemos cuidar de no caer en la terrible "rutina". Asúmanse conmigo y aceptemos nuestras flojeras, nuestras dejadeces, nuestras "naaah... yo sé que las chicas están bien". Nuestras vidas vienen cambiando, y eso hace que nuestra dinámica también cambie. Está bien, lo acepto y me gusta que sea así. Pero hay cosas que no permitiré que cambien, como esto.
Las quiero mucho. Estén donde estén, hagan lo que hagan, decidan lo que decidan. Jamás me cansaré de repetirles que mientras uds. sean felices, yo también lo seré. Y nunca debemos dar por sentado nada, porque nuestras vidas no están compradas, y -a pesar de lo suicida que suene esto- no quiero que la vida me las arrebate sin darme cuenta y que tal vez sea tarde en reiterarles lo mucho que me importan. Así como Mariana que tuvo una pérdida inesperada de un mejor amigo, o así como yo que pude haber perdido a un mejor amigo y dí por sentado que su vida no corrió peligro. O así como Frankie que nos preguntó si lloraríamos si ella muriera, y que no perdamos de vista a su mamá en caso ocurriese (no lo he olvidado).
Nada. Eso era. Que las quiero.
martes, 12 de marzo de 2013
jueves, 4 de octubre de 2012
Sacando cuentas
(Y eso que yo soy la peor de las cinco con esto de las
cuentas…YLS!)
Hace 11 años las conozco.
En 1 mes se nos casa una.
En 1 año tal vez regrese una.
Hace 5 años estoy con él.
Hace 3 años en realidad lo quiero bien, pero contamos los 2 años previos igual.
Tengo 5 años más para intentar tener un 1er hijo(a), si acaso mi poliquistosis me lo permite.
Hace 4 meses me di cuenta que, por 1ra vez, no me alcanza el
sueldo.
Hace 2 meses ella empezó terapia.
Han pasado 62 años para que intente aprender a reflexionar,
a debatir, a cuestionar si ha sido/es feliz, a no personalizar ni generalizar cualquier
afirmación (tal como le dijo la
terapeuta).
Hace 2 años me dicen “señora” sistemáticamente todos(as) en las
calles, tiendas o lugares públicos.
Me faltan como unos 1000 soles más al mes para vivir en paz
(no holgadamente, sino en paz).
Me faltan como unos 3000 soles más al mes para vivir en paz
+ empezar mi nueva familia.
Hace 20 años me di cuenta que escribir es terapéutico.
Hace 21 años él se fue.
Dentro de 3 meses lo veré de nuevo y conoceré por 1ra vez a
2 hermanas.
Hace 7 años ella me abrazó, lloramos y me dijo justo antes de ir por su avión el consejo más consejo de todos los que he recibido como hermana: Haz las cosas bien. No la cagues como yo.
Dentro de 3 meses la veré de nuevo y conoceré por 1ra vez al 1er descendiente hombre en mi familia.
Hace 3 meses sentí la peor de las culpas que he podido
sentir en toda mi vida.
Dentro de 1 mes toda esa culpa se terminará de disipar cuando nazca
nuestra 1ra sobrina, y aprenderemos a ser mamá a través de ella.
Tengo 5 meses máximo para terminar por fin mi tesis de licenciatura.
En unos probables 9 meses iniciaré algún post grado, sea un
cursete o una maestría. Lo que permita el bolsillo.
Qué cagada es sacar cuentas. Por eso inconscientemente debo
de meterme cabe cuando intento calcular algo. Como mecanismo de
negación/evitación, de hecho.
miércoles, 30 de mayo de 2012
Espejito espejito mágico...
Hace nueve meses que vivo fuera del Perú. Hacer el doctorado ha resultado bastante más difícil de lo que me imaginé, los gringos y su obsesión metodológica me vuelven loca, sobre todo considerando que mis métodos y mis maneras de hacer y sobre todo de deshacer, nunca han sido las más ortodoxas. Pero lo más difícil no han sido las clases, ciertamente he sufrido con el inglés y la estadística, los gringos y su ingenuidad sobre el development and politics, y su optimismo embrutecedor traducido en "let's hold our hands together and hope for the best". No me malinterpreten yo también quiero la Paz mundial al estilo Sandra Bullock pero es que no puedo con el optimismo yanqui, me supera!
Sin embargo eso no ha sido lo más difícil de mi NUEVA VIDA acá! Lo más difícil ha sido encontrarme sola, sin saber quién soy, sin tener un espejo que me devuelva una imagen más o menos decente de mi misma, la que fuera, no importa. Pero a pesar de la pena y la soledad experimentada me di cuenta de lo importante que es estar en una situación así, ¿por qué dependemos tanto del espejo para saber quiénes somos? ¿Somos lo que hacemos? ¿somos lo que pensamos? ¿Somos las personas a quienes amamos?
En el Perú pues yo tenía un espejo muy conveniente y para nada imparcial, la imagen de mi era estupenda, porque venía de mis amigos, mis colegas y mi familia y exceptuando lo que mi mamá piensa de mi vida, me encantaba esa imagen mía, era feliz! No he tenido aquel espejo acá, más bien tengo un vidrio roto y bien hijoeputa que se encarga de decirme: eres un ser despreciable, prejuiciosa de mierda, amargada y NO HABLAS INGLÉS! Claro que todo eso me lo decía el vidrio mientras yo me encontraba cantando sola en mi departamento, con una botella de vino en la mano y sin copas: "soy infeliz... porque sé que no me amas para qué más insistir, etc." seguido por paloma negra y algún tango miserable, sí pues no podemos culpar tanto al pinche vidrio, yo también ayudé bastante. No he encontrado un espejo más halagüeño todavía, y evidentemente aun no consigo sentirme feliz con la imagen que veo en el vidriecito gringo que si le pregunto: me odia? Solo responde YES!; pero sí ha mejorado un poquin la cosa en los últimos meses, ya me reconozco tantito y estoy trabajando en hacer un espejo que me prometa cosas más favorables, el tema es que no la tengo fácil, es una tarea larga, pero una vez que ha sido identificado el objetivo, el cielo es el límite!
RAFAELA
(Publicado desde la cuenta de Matilda)
Sin embargo eso no ha sido lo más difícil de mi NUEVA VIDA acá! Lo más difícil ha sido encontrarme sola, sin saber quién soy, sin tener un espejo que me devuelva una imagen más o menos decente de mi misma, la que fuera, no importa. Pero a pesar de la pena y la soledad experimentada me di cuenta de lo importante que es estar en una situación así, ¿por qué dependemos tanto del espejo para saber quiénes somos? ¿Somos lo que hacemos? ¿somos lo que pensamos? ¿Somos las personas a quienes amamos?
En el Perú pues yo tenía un espejo muy conveniente y para nada imparcial, la imagen de mi era estupenda, porque venía de mis amigos, mis colegas y mi familia y exceptuando lo que mi mamá piensa de mi vida, me encantaba esa imagen mía, era feliz! No he tenido aquel espejo acá, más bien tengo un vidrio roto y bien hijoeputa que se encarga de decirme: eres un ser despreciable, prejuiciosa de mierda, amargada y NO HABLAS INGLÉS! Claro que todo eso me lo decía el vidrio mientras yo me encontraba cantando sola en mi departamento, con una botella de vino en la mano y sin copas: "soy infeliz... porque sé que no me amas para qué más insistir, etc." seguido por paloma negra y algún tango miserable, sí pues no podemos culpar tanto al pinche vidrio, yo también ayudé bastante. No he encontrado un espejo más halagüeño todavía, y evidentemente aun no consigo sentirme feliz con la imagen que veo en el vidriecito gringo que si le pregunto: me odia? Solo responde YES!; pero sí ha mejorado un poquin la cosa en los últimos meses, ya me reconozco tantito y estoy trabajando en hacer un espejo que me prometa cosas más favorables, el tema es que no la tengo fácil, es una tarea larga, pero una vez que ha sido identificado el objetivo, el cielo es el límite!
RAFAELA
(Publicado desde la cuenta de Matilda)
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